EL ÚLTIMO VIAJE: MUERE PEDRO SORELA

Escritor, ensayista, profesor y ante todo periodista. Periodista de los que “la exigencia está en el estilo”. Amante del viajar. Del conocer y entrometerse en todas y cada una de las esquinas de este mundo, qué por la deriva de los tiempos, su visión se volvió más amarga sobre el mismo. “Empobrecimiento generalizado y la banalidad de la cultura y el esfuerzo se pode sentir”

Nacido en Bogotá en 1951 y se despide en Madrid haciendo el último de sus viajes, el definitivo, por un cáncer a sus 76 años. Viaja al silencio. Aquello que después de una buena conversación, quizá era lo que mas le gustaba.  Amaba y sobre todo apreciaba el detalle. La palabra también, pero sobre todo el poder, o mejor dicho, el saber decir las cosas sin tener que hablarlas. Por ello amaba tanto eso de “escribir”, eso de poder expresarse, y trasmitirle, entregarle y confiar en algo tan vulnerable e indefenso como un trozo de papel. Amaba lo que se contaba y era un secreto para todos. Aquello que tenía esencia y no había sido contado por los miles de “periodistas” que “existían”, o como el decía “que creían serlo”

Doctor de Ciencias de la Información. Colaborador en el diario El Correo Español y redactor en la Agencia Europa Press durante 8 años. Trabajó en la sección “Cultura” durante 13 años en el diario EL PAIS y ejerció como profesor desde 1980 hasta prácticamente el ultimo de sus días en la Universidad Complutense de Madrid impartiendo la asignatura “Redacción periodística”

Alérgico a los tópicos. Especial rechazo o hipersensibilidad a lo mismo de siempre. No seguía ningún tipo de programa en sus clases. Para él no había normas. Ni apuntes, ejercicios o trabajos que se rigen por unos porcentajes y unas pautas que “manda no se quien, ¿Para qué?”, como él hacía saber.

Carpeta en mano y a escribir. A buscar. Moverte. No volver a casa hasta haber aprendido algo nuevo. Algo que habrá los ojos al mundo. Algo que verdaderamente sea noticia. Andar, correr y si es necesario volar por esta “apasionante profesión” Saltarte la ley, la orden o la normativa si se requiere. Luchar por este mundo.

El experto por antonomasia que tenía en la cumbre era Gabriel García Márquez. Su impulsor y del que escribió un libro “El otro García Márquez. Los años difíciles”. Haciendo referencia a otros de los importantes también escribió: “Dibujando la tormenta. Faulkner, Borges, Stendhal, Shakespeare, Saint-Exupéry. Fundadores de la escritura moderna”.

Entre sus novelas destacar: “Aire de Mar en Gádor”, obra muy simbólica, así como “Viajes de Niebla”, “Fin del viento”, “Trampas para estrellas”, “Ya verás”, “Historia de las despedidas” o “El sol como disfraz”, una reflexión sobre el periodismo actual donde trata de destapar y al mismo tiempo aconsejar acerca de las cuestiones que se respiran, ven, palpan, oyen e incluso se mastican en una redacción periodística.

Como despedida, escribe en su blog  (http://www.pedrosorela.com/) : “ La mentira mas gorda con menos palabras” donde esa mentira con menos palabras dichas y mas gorda no es otra que la de que “ esta es la generación mejor preparada de la historia”  No es que sea una mentira como escribe, sino “ una falsificación y nada inocente” Desafía la estupidez que denomina la España actual y agradece infinitamente la educación que ha tenido entre los que él denomina “ogros con lenguas de ácido“ cuyas verdades se grababan con más facilidad. Hace saber que si no hubiese sido por eso y por ellos esas líneas nunca existirían y nunca hubiese sido quien fue: ese hombretón de pelo canoso, serio y formal que una vez que cruzaba la puerta del aula no había quien pestañeara. Exigente, riguroso, estricto, inflexible, puntilloso e incluso alguna vez que otra un poco “cruel” por obligación. Por verse obligado o mejor dicho, verse en el gusto de enseñar el verdadero periodismo. El que el sabía hacer y enseñar.

 

 

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