Feminismo: en las redes sociales y en las calles

Con motivo del Día de la Mujer el pasado 8 de Marzo, millones de mujeres en todo el mundo tomaron las calles para demostrar que si ellas paran, el mundo se para. Materializaron así su fuerza manifestándose contra el sistema patriarcal que día a día las oprime. El mundo entero se tiñó de violeta el pasado viernes. Las mujeres ya no se callan ante las injusticias y exigen los derechos que les corresponden.

En la era de la tecnología, las redes sociales forman parte de lo cotidiano y aquí también se puede ver que el feminismo se ha hecho un hueco. En el 8M también las redes sociales se tintaron de morado. Instagram, Facebook y Twitter sirvieron de tablón donde publicar consignas feministas, reivindicar ideas y seguir la huelga en directo.

El ciberactivismo se ha abierto camino en los últimos años así que hemos querido ir más allá y preguntarle a expertas en la materia sobre el papel que las redes sociales tienen en la actualidad y cuál deben ejercer en la lucha feminista.

Ame Soler es una joven ilustradora y activista valenciana. Residente en Barcelona, Ame es la creadora de Tres Voltes Rebel. En su cuenta de Instagram suma más de 60K seguidores y es aquí donde publica sus dibujos cuya temática principal es el feminismo. Tres Voltes Rebel abraza también otras causas sociales como el apoyo al colectivo LGTBI, al pueblo Palestino, a la abolición de la monarquía en España y a favor de la libertad de expresión y la lucha independentista, entre otros muchos temas.

Los dibujos de Tres Voltes Rebel, protagonizados en su mayoría por mujeres, destacan por su colorido y van siempre acompañados de un mensaje en castellano o catalán. Esta leyenda es variada e incluye desde consignas populares de manifestaciones a frases célebres de escritores y artistas pasando por letras de canciones.

El nombre de su cuenta, explica la joven, también tiene una razón de ser. Está sacado del poema Divisa de la escritora catalana Maria Mercè Marçal: a l’atzar agraeixo tres dons: haver nascut dona, de clase baixa i nació oprimida. I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.

Además, Tres Voltes Rebel es una tienda online que vende sudaderas, camisetas, totebags, chapas, ilustraciones y retratos personalizados, todo siempre desde el compromiso político y social.

Conociendo de primera mano las redes sociales, Ame afirma que el feminismo “no se puede quedar en el ciberactivismo”. Aun así añade que las redes “tienen un peso muy importante hoy en día en la lucha feminista” ya que “es por aquí a través de donde se está llegando a mucha gente que posiblemente por otros medios no hubiese recibido la información.”

La misma idea comparte Sara Velasco, estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y feminista a tiempo completo. Sara forma parte de la Asociación Olympias, un colectivo asentado en la Facultad de Ciencias de la Información que pretende hacer de la facultad un espacio feminista seguro y libre de agresiones machistas.

Para Sara, en las redes sociales “se pueden hacer muchas cosas que pueden favorecer a la lucha feminista pero no se van a conseguir grandes cosas. Es un complemento para informarnos entre nosotras, recomendarnos cosas, sentirnos apoyadas, unirnos pero para nada se puede basar en eso.” Añade la joven periodista que “con una foto de Instagram no se consigue nada”  y como se pudo ver el 8M, “es en las calles donde se consiguen las cosas.”

Por otro lado, es sonado escuchar que el feminismo está de moda. Esta afirmación es una realidad que se hace visible cuando en los escaparates de las tiendas de Inditex se ven camisetas con temática feminista. Ame Soler asegura que se trata de purple washing, un fenómeno que en sus palabras consiste en “una lavada de cara” ya que “se trata de empresas dentro de las que no se respeta a la mujer, y no solo a la blanca europea que compra o trabaja en España, sino a las que cosen nuestras camisetas de ‘FEMINIST’ por medio euro al día en Bangladesh.”

Sara Velasco concuerda con esta idea pero declara que para ella no es contraproducente que el feminismo esté de moda, siempre y cuando se vincule con la lucha diaria: “el feminismo está de moda y a mí me parece bien que lo esté. Pero realmente no te involucras, no sales a manifestarte, a lo mejor un amigo tuyo está diciendo una barbaridad y no le callas la boca. Entonces no me molesta que esté de moda, no hace daño al movimiento, pero no sirve de nada. El postureo no va a conseguir nada.”

En conclusión, ambas coinciden en que las redes sociales deben ser un punto de información. Un lugar de intercambio de ideas que incomode y haga que aquellos usuarios más desinformados se hagan preguntas. Deben utilizarse para difundir conocimientos y que el movimiento llegue a la mayor cantidad de gente posible. Dicho esto, el activismo en redes debe ser un complemento de la lucha en las calles. Porque es saliendo a la calle cuando se consiguen los cambios a gran escala.

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