Obsolescencia en la moda: ropa con fecha de caducidad

“Me gusta gastar, ¿qué le voy a hacer?”; “la ropa me puede, de hecho ahora estoy en el centro y tengo literalmente prohibido mirar a las tiendas porque no quiero comprarme nada.” Estos son los testimonios de Carmen y Alba, dos jóvenes que disfrutan comprándose ropa y estando a la moda.

La industria textil vive de este tipo clientes gracias a la obsolescencia programada que “consiste en prever una duración de vida reducida del producto”. Es decir, determinar en el momento de su creación, cuando dejará de servir. En la industria textil, se le conoce por otro nombre: moda.

Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Granada, afirma que “la obsolescencia de Inditex está en 45 días.” Esto significa que cada un mes y medio la ropa deja de ser “utilizable”. Cuando las empresas consideran, introducen nuevos productos y los otros quedan obsoletos, o sea, pasan de moda. Así, el consumidor se ve sugestionado y “necesita comprar esa ropa”, como declara Carmen.

Javier trabaja en una tienda de una empresa textil con renombre internacional. Afirma que “cada semana” reciben “paquetes o bien con ropa nueva o bien con ropa que ya tenemos pero para reponer”. Además de introducir nuevas prendas, añade que “cada dos o tres semanas se distribuye la ropa de la tienda de otra manera.” De este modo el cliente está en continua exposición a nuevos productos y no cae en la monotonía, pues como dice Carmen: “si vas dos días a la semana y tienen la misma ropa, te cansas”.

Esta fast fashion tiene un precio para el cliente muy bajo que se consigue a costa de explotar a quienes confeccionan la ropa en países tercermundistas. Las grandes empresas, asegura Olea, “han estado haciendo lo que querían, produciendo en países donde reciben financiación porque ayudan a las exportaciones pero pagando salarios miserables.”

Países del sureste asiático como India, Camboya o Bangladesh son los preferidos por la industria textil para instalar sus fábricas. En estos países el sector textil llega a representar hasta el 80% de las exportaciones. Esto solo es sostenible para las multinacionales  porque los trabajadores están explotados. Un estudio constató que en India “niñas y adolescentes trabajaban sin contrato más de 72 horas a la semana con un salario de 0,88 euros al día.” Entre las marcas con este modus operandi se encuentran Inditex, Primark, Tommy Hilfiger, H&M, Gap y un largo etcétera.

Alba concluye afirmando que es consciente de esta situación y “le parece fatal” pero en la sociedad en la que vivimos “no hay otra opción”. “Aunque te gastes un pastón en marcas caras, miras la etiqueta y ves que viene de países de Asia.” Carmen también está al tanto de la situación pero se encoje de hombros y comenta que “las tiendas hacen que necesite esa ropa”.

Hoy en día, son cada vez más las marcas que se decantan por una moda sostenible y respetuosa tanto con los trabajadores como con el medio ambiente. Algunos ejemplos de estas marcas con tiendas tanto online como físicas en la mayoría de países europeos son: Thinking MU y Mandacarú. Ambas optan por seguir una línea ecológica y 100% transparente.

Deixa um comentário